SORPRENDE

Sorprender hoy día significa distinguirse, expresar nuestra propia personalidad, ser creativo, mostrar dotes de imaginación y por consiguiente hacer recordar nuestro compromiso para siempre y archivar en el disco duro de nuestra memoria unos hechos y acontecimientos que perdurarán con el tiempo.

Ya han pasado de moda esos regalitos que los novios entregaban al final del banquete por las mesas, que por cierto no lo guardan ni los propios interesados, e incluso se arrepienten con el paso de los años de haber hecho tal cosa.

Hoy día y tratándose de llamar la atención, el marketing experiencial nos demuestra que además de ver y  oir, existen otros aspectos que el ser humano capta con mucha mayor atención que los elementos tradicionales de toda la vida. Nos referimos al “Sentir”, al “Pensar”, “Actuar” y como no  podía faltar el “Relacionarte”. Acomodar estos parámetros a los banquetes hará que nuestros invitados entren en una nueva dimensión a lo vivido en estos acontecimientos hasta la actualidad.

Es difícil hacer cambiar de golpe todos los aspectos de algo que está muy institucionalizado, pero siempre podemos dar un golpe de efecto, hierbas aromáticas tiradas por la entrada a la llegada de los invitados; cambios de formatos en los aperitivos, mezclados con buffet muy originales; algún toque muy personal durante la cena y porque no, tematizar la barra libre con temas como la Belle Époque, La Dolce Vita, Chill out,  Carnaval Veneciano, etc…

Al fin y al cabo, debemos hacer que nuestra boda, sea una verdadera fiesta, donde cada unos de nuestros invitados la recuerde por haber sido parte activa de ella, y donde haya podido comprobar en su propia persona que ya no sólo somos meros observadores, sino que nuestra actuación ha sido imprescindible para el éxito de tal acontecimiento.

No todo está inventado, provoquemos a nuestros amigos, ellos te lo agradecerán.