COMO ACERTAR EL DIA DE TU BODA

Cuando decidimos casarnos, empezamos a plantearnos una serie de cuestiones, que si no las ponemos en orden desde el primer momento en nuestras prioridades, comenzarán a darnos verdaderos dolores de cabeza conforme van transcurriendo los días. Para ello debemos organizarnos una agenda, que nos indique de mayor a menor el tiempo restante para ese día tan trascendental, con todos los aspectos que tenemos que tener en cuenta, para que todo esté a punto y los acontecimientos se desarrollen con perfecta normalidad.

Un año antes tenemos que decidir la fecha, esta premura es debida a que tanto las Parroquias cómo los Ayuntamientos  tienen una gran demanda para este menester y si no lo hacemos con bastante tiempo, será muy difícil reservar la fecha deseada.

Prácticamente al mismo tiempo que la Iglesia, se debe reservar el espacio para la celebración; tener decidido el lugar es de las cosas más importantes, su canon y las características y limitaciones que conlleva son decisiones que se deben contratar en su conjunto, dejando los detalles más específicos para más adelante(zonas para aperitivos, salones ó jardines para el banquete, opciones de lluvia ó mal tiempo si fuera necesario, posibilidad de elegir catering ó si tiene exclusividad, saber en qué precios se mueve y si podría estar dentro de nuestro presupuesto).

El presupuesto es vital,  puede marcar tendencias muy diferentes, y como en todo, siempre nos gastaremos mucho más de lo previsto, por eso es necesario hacer unos números que nos indiquen dónde estamos, y podamos empezar a decidir qué partidas elegimos y cuánto tenemos para cada una de ellas.

Plasmaremos en un papel todos los elementos necesarios para la celebración, para seguidamente estudiar cuales son los más importantes y donde tendremos que poner más énfasis y más presupuesto para que todo salga como pretendemos.

Las partidas más importantes son el traje de los novios(sobre todo el de ella), la celebración, el lugar para ello y el viaje, aunque la partida de varios siempre es la que más se dispara de los presupuestos iniciales.

Seis meses antes se elegirá el vestido de la novia y todos sus complementos y empezaremos a estudiar los presupuestos de decoración para la iglesia y el formato del ramo de flores.

A los cuatro meses haremos la prueba de menú del catering, conformaremos como irá vestido el salón y todo el menaje, así como todo lo referente a los vinos y licores, y como no podía faltar, determinar cuántas horas de fiesta vamos a disfrutar una vez finalizado el banquete.

Los últimos tres meses, si hemos organizado bien nuestra agenda, se dedicaran para las pruebas de traje de la novia, sus tocados y maquillaje, el diseño de las invitaciones de boda y cuadrar el listado de invitados en sus correspondientes mesas, sin dejar en ningún momento de llevar un estricto seguimiento de asistencias y confirmaciones.

Como podemos ver, para evitar que nos volvamos locos en las últimas semanas, es necesario organizar nuestra boda como se organizan la mayoría de los eventos, con orden, previsión y sobre todo con un presupuesto inicial que nos guíe y evite posibles sustos unas semanas antes de la ceremonia.

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